
Se parecen tanto en una foto que mucha gente los confunde, y sin embargo no son lo mismo ni de lejos. Uno es un cruce; el otro lleva treinta años intentando ser una raza. Esa diferencia se nota en el manto, en el carácter y en lo predecible que es el cachorro que te llevas a casa.
La respuesta corta
El Goldendoodle es un cruce de Golden Retriever y Caniche. El Labradoodle Australiano es un programa de cría multigeneracional con seis razas fundadoras detrás y un estándar escrito. En la práctica: el Goldendoodle suele ser algo más blando y sensible, y su manto es menos predecible; el Labradoodle Australiano es más constante en pelo, talla y carácter, y por eso cuesta más. Ninguna de las dos es una raza reconocida oficialmente.
De dónde salen los datos
Antes de leerte el resto, puedes ir a las fuentes: el listado de razas fundadoras y el estándar del Labradoodle Australiano, el estándar del Goldendoodle de la asociación norteamericana, la ficha del gen del manto del laboratorio de genética veterinaria de la Universidad de California en Davis, el Golden Retriever Lifetime Study de la Morris Animal Foundation y el listado oficial de razas de la Real Sociedad Canina de España.
De dónde sale cada uno
El Goldendoodle es exactamente lo que dice su nombre: Golden Retriever cruzado con Caniche. Empezó a criarse en Norteamérica en los años noventa buscando el carácter dulce del Golden con un pelo que soltara menos. La asociación que agrupa a sus criadores lo deja por escrito en su estándar: esas dos son las únicas razas que componen un Goldendoodle.
El Labradoodle Australiano tiene una historia bastante más larga. Arrancó en Australia en los años ochenta con el cruce de Labrador y Caniche, pero no se quedó ahí. A lo largo de los años los criadores fueron incorporando otras razas para fijar el manto, el tamaño y el temperamento, y hoy las asociaciones reconocen seis razas fundadoras:
- Caniche (estándar, mediano y miniatura), por el manto que no muda.
- Labrador Retriever, por el carácter y la estructura.
- Perro de agua irlandés, que aportó el chocolate profundo sin perder el tipo de pelo.
- Retriever de pelo rizado, por las cualidades de cobrador.
- Cocker Americano y Cocker Inglés, usados con caniches miniatura para fijar la talla pequeña y darle más hueso.
Esas seis, y solo esas seis. Un ejemplar con cualquier otra sangre no se registra como Labradoodle Australiano. Es una distinción que parece burocrática y no lo es: significa que detrás hay un libro genealógico, un estándar y un programa de selección, no un cruce que se repite.
Ojo con el nombre. «Labradoodle» a secas y «Labradoodle Australiano» no son sinónimos. El primero es el cruce directo de Labrador y Caniche, con la misma imprevisibilidad que cualquier F1. El segundo es el multigeneracional con las seis razas fundadoras. En los anuncios se usan como si fueran lo mismo, y no lo son.
Un cruce y una raza en construcción
Esta es la diferencia de fondo, y de ella salen casi todas las demás.
La mayoría de los Goldendoodle que se venden son F1 (Golden × Caniche) o F1b (el F1 vuelto a cruzar con Caniche). Son cruces de primera o segunda generación. Cada camada vuelve a barajar las cartas: en la misma cesta puede haber cachorros con pelo liso que mudan como un Golden y hermanos con pelo rizado que no sueltan nada. Su asociación admite tres tipos de manto —liso, ondulado y rizado— precisamente porque los tres aparecen.
El Labradoodle Australiano lleva generaciones cruzando multigeneracional con multigeneracional, seleccionando siempre el mismo tipo de manto. Cuando los dos padres llevan fijado el pelo tipo vellón o lana, los cachorros lo llevan también. No es magia: es lo que pasa cuando dejas de rebarajar.
Lo explicamos con más detalle en la guía completa de la raza, en el capítulo de generaciones.
La comparativa de un vistazo
| Labradoodle Australiano | Goldendoodle | |
|---|---|---|
| Razas de origen | Seis fundadoras: Caniche, Labrador, Perro de agua irlandés, Retriever de pelo rizado y dos Cocker | Dos: Golden Retriever y Caniche |
| Qué es | Multigeneracional con estándar y libro genealógico | Cruce, normalmente F1 o F1b |
| Tallas del estándar | Tres: miniatura, mediano y estándar | Cuatro: petite, mini, medio y estándar |
| Manto | Vellón o lana, sin muda apreciable | Liso, ondulado o rizado según el ejemplar |
| Predictibilidad del pelo | Alta | Baja en F1, media en F1b |
| Carácter típico | Sociable, muy intuitivo, equilibrado | Dulce y sensible, algo más dependiente |
| Energía | Media, se apaga bien en casa | Media-alta, sobre todo de joven |
| Peluquería | Cada 6-8 semanas | Cada 6-8 semanas |
| Reconocimiento oficial | No es raza FCI | No es raza FCI |
El manto: donde está la diferencia práctica
Si vas a convivir con el perro, esta es la parte que más te va a afectar en el día a día.
Que un perro tenga «pelo de doodle» —barba, cejas y ese aire desgreñado— depende de un solo gen, el RSPO2, que el laboratorio de genética veterinaria de UC Davis analiza de forma rutinaria. Es dominante: basta una copia para que el cachorro tenga cara de doodle. Pero con una sola copia, ese perro puede transmitir a la mitad de sus hijos la versión sin barba, el llamado improper coat: un cachorro con cara de Labrador o de Golden que muda como ellos.
En un multigeneracional bien llevado los reproductores están testados y llevan las dos copias, así que el asunto está resuelto de antemano. En un F1 no: el Caniche aporta una copia y el Golden ninguna, de modo que todos los cachorros salen con barba pero todos son portadores, y en la siguiente generación reaparece la lotería. A eso se suma que el tipo de rizo, que es lo que decide cuánto suelta el perro, varía dentro de la misma camada.
Por eso la frase «no muda» significa cosas muy distintas según de qué perro estemos hablando. En un Labradoodle Australiano multigeneracional es una característica del programa de cría. En un Goldendoodle F1 es una probabilidad, y a las ocho semanas nadie puede asegurarte cuál te ha tocado.
Aclaración importante, porque es la confusión más repetida: que un perro no mude no lo convierte en hipoalergénico. Ningún perro lo es. Lo desarrollamos entero, con los estudios en la mano, en este artículo sobre alergias.
Tallas: tres frente a cuatro
El estándar del Labradoodle Australiano define tres tamaños: miniatura (35-42 cm y 7-13 kg), mediano (43-52 cm y 13-20 kg) y estándar (53-63 cm y 23-30 kg).
El Goldendoodle maneja cuatro: petite (por debajo de 35 cm, hasta unos 11 kg), mini (35-43 cm, 12-16 kg), medio (43-53 cm, 16-23 kg) y estándar (más de 53 cm, a partir de 23 kg).
Sobre el papel se solapan bastante. La diferencia real vuelve a ser la constancia: en un multigeneracional el criador sabe con bastante precisión dónde va a acabar el cachorro porque conoce las tallas de varias generaciones. En un cruce de primera generación con un Golden estándar detrás, el margen de error hacia arriba es considerable, y no es raro que un «mini» acabe pesando bastante más de lo que se anunció.
Una cosa que conviene saber
Ninguna de las dos figura en el listado oficial de razas de la Real Sociedad Canina de España, porque la Federación Cinológica Internacional no las reconoce. No hay pedigrí FCI ni para una ni para otra. Lo que sí existe son los registros de las asociaciones específicas de cada tipo, con sus propios libros genealógicos y sus exigencias de pruebas de salud. Si un anuncio te promete «pedigrí» sin especificar de qué registro habla, pregunta.
Carácter: parecidos, pero no iguales
Aquí hay que ir con cuidado, porque el carácter de un perro concreto depende más de sus padres y de su socialización que de la etiqueta que lleve. Dicho eso, hay tendencias que se repiten.
El Goldendoodle hereda del Golden Retriever una dulzura muy característica y también su sensibilidad. Suelen ser perros extremadamente cariñosos, muy pegados a la familia y algo más propensos a llevar mal la soledad. De joven puede ser bastante saltarín y necesita que le enseñes a bajar revoluciones.
El Labradoodle Australiano se seleccionó durante décadas pensando en perros de asistencia, y eso dejó huella. Su estándar habla de perros «listos, sociables y alegres», con una capacidad llamativa para leer el estado de ánimo de quien tienen delante, y describe algo que se ve enseguida cuando convives con uno: enérgico cuando está suelto y tranquilo cuando está contigo. Ese interruptor es probablemente lo que más nos preguntan las familias después de conocerlos.
Los dos son excelentes con niños y los dos necesitan compañía. Ninguno de los dos es un perro para dejar solo diez horas al día.
Salud: qué se hereda de cada lado
Las dos comparten los problemas clásicos de los retriever y del caniche: displasia de cadera y de codo, atrofia progresiva de retina, enfermedad de von Willebrand, mielopatía degenerativa. Todo eso se controla con pruebas, y la diferencia entre un criador serio y uno que no lo es está justamente ahí.
Las asociaciones del Labradoodle Australiano exigen a los reproductores radiografías de cadera y codo, revisión oftalmológica anual y un panel de ADN que incluye atrofia de retina, von Willebrand, colapso inducido por ejercicio, mielopatía degenerativa y el gen del manto. Un portador puede criar, pero solo con un ejemplar libre.
Hay un dato del lado Golden que conviene tener sobre la mesa. La Morris Animal Foundation lleva desde 2012 siguiendo a unos 3.000 Golden Retriever a lo largo de toda su vida, en uno de los estudios más grandes que se han hecho en medicina veterinaria. En esa cohorte, el cáncer supone alrededor del 75 % de las muertes registradas, con el hemangiosarcoma y el linfoma a la cabeza.
Conviene leerlo con precisión: son perros de raza pura seguidos hasta el final, no Goldendoodles, y un cruce diluye parte de esa carga. Pero es una predisposición documentada que entra en la ecuación por vía paterna o materna, y que no tiene equivalente en el Labrador. Es un motivo razonable para preguntarle a cualquier criador de Goldendoodle por la longevidad y las causas de muerte de su línea, no solo por los tests.
Cuidados y coste de mantenimiento
En esto están empatados y no se suele contar lo suficiente: los dos necesitan peluquería cada seis u ocho semanas y cepillado varias veces por semana. Un manto que no suelta pelo es un manto que retiene el pelo muerto dentro, y si no lo sacas tú se apelmaza. Un perro apelmazado no se puede cepillar: hay que raparlo.
Traducido a dinero, en España eso son entre 40 y 70 euros por sesión según la talla y la zona, seis o siete veces al año. Súmalo antes de decidir, porque es un gasto fijo que va a estar ahí los próximos doce o quince años, y es exactamente el mismo elijas el perro que elijas.
Precio en España
Los dos se mueven en rangos parecidos, con el Labradoodle Australiano multigeneracional en la parte alta porque hay más generaciones de selección y más pruebas detrás de cada camada. Lo hemos desglosado con los rangos reales del mercado español, qué debería incluir siempre el precio y las señales de alarma cuando algo sale demasiado barato, en este artículo sobre el precio.
Lo que sí es común a las dos: en España hay muy pocos criadores registrados en las asociaciones específicas, y bastantes anuncios que usan los dos nombres indistintamente para vender cruces sin ningún programa detrás. El nombre no cuesta nada de poner.
Entonces, ¿cuál elegir?
Depende de qué estés buscando, y hay casos claros en las dos direcciones.
- Si hay alergia en casa, o si necesitas saber con antelación qué pelo va a tener el perro adulto, un multigeneracional te da muchas más garantías que un F1. No un certificado: garantías.
- Si quieres una talla pequeña ajustada, el Labradoodle Australiano miniatura es más constante, porque el tamaño lleva generaciones fijándose con los Cocker y los caniches miniatura.
- Si te enamora el aire y el carácter del Golden Retriever y el pelo te da igual, el Goldendoodle es una opción estupenda y probablemente más fácil de encontrar.
- Si el presupuesto es el factor decisivo, sé consciente de qué estás dejando de pagar. Casi siempre son generaciones de selección y pruebas de salud.
Y una advertencia que vale para las dos: el criador importa más que la etiqueta. Un Goldendoodle de un criador serio, con los padres testados y los cachorros criados dentro de casa, es infinitamente mejor perro que un Labradoodle Australiano de alguien que solo ha aprendido a escribir el nombre en un anuncio.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre un Labradoodle Australiano y un Goldendoodle?
El Goldendoodle es un cruce de Golden Retriever y Caniche, normalmente de primera o segunda generación. El Labradoodle Australiano es un multigeneracional con seis razas fundadoras reconocidas —Caniche, Labrador, Perro de agua irlandés, Retriever de pelo rizado y los dos Cocker—, con estándar propio y libro genealógico. La consecuencia práctica es que el Labradoodle Australiano es mucho más predecible en manto, talla y carácter.
¿Cuál suelta menos pelo?
El Labradoodle Australiano multigeneracional, no porque su pelo sea distinto en esencia, sino porque el tipo de manto lleva generaciones fijado y los reproductores están testados genéticamente. En un Goldendoodle F1 el manto varía dentro de la misma camada: hay cachorros que no sueltan nada y hermanos que mudan como un Golden.
¿Son razas reconocidas oficialmente?
No. Ni el Labradoodle Australiano ni el Goldendoodle están reconocidos por la Federación Cinológica Internacional, así que no aparecen en el listado oficial de razas de la Real Sociedad Canina de España y no existe pedigrí FCI para ninguno. Lo que sí hay son registros de las asociaciones específicas de cada tipo, con sus propios libros genealógicos y sus requisitos de pruebas de salud.
¿Cuál es mejor para una familia con niños?
Los dos lo son. El Goldendoodle tiende a ser más blando y sensible, y de joven suele ser más saltarín; el Labradoodle Australiano se seleccionó pensando en perros de asistencia y destaca por su equilibrio, tranquilo dentro de casa y enérgico fuera. En ambos casos, el temperamento de los padres y la socialización del cachorro pesan más que la etiqueta de la raza.
¿Cuál necesita más peluquería?
Los dos igual: sesión de peluquería cada seis u ocho semanas y cepillado varias veces por semana. Un manto que no suelta pelo retiene el pelo muerto dentro y se apelmaza si no se cepilla. Es un gasto fijo de por vida que conviene calcular antes de decidirse por cualquiera de los dos.
¿Cuál vive más?
No hay estudios que comparen la longevidad de los dos tipos, porque ninguno es una raza reconocida y no existen registros suficientes. Sí se sabe que el Golden Retriever arrastra una predisposición al cáncer bien documentada, mientras que el Labrador no la tiene en ese grado. Es una razón sensata para preguntarle a cualquier criador por la longevidad y las causas de muerte de sus líneas.
Nuestra postura
Criamos Labradoodle Australiano y es evidente hacia dónde tiramos, así que conviene decirlo abiertamente en lugar de disimularlo. Lo que hemos intentado en este artículo es que puedas comprobar tú mismo cada dato: por eso están los enlaces a los estándares, al laboratorio de genética y al estudio de los Golden, y no a otros criadores.
Si estás dudando entre los dos, lo más útil que puedes hacer no es leer más fichas: es conocer perros adultos de cada tipo. La foto de un cachorro no te dice nada sobre cómo va a ser ese perro dentro de dos años. Puedes venir a conocer a los nuestros con cita previa —escríbenos y lo organizamos— y de paso te enseñamos cómo trabajamos, sin ningún compromiso.
Nota. Este artículo es divulgativo y describe tendencias generales. El carácter, la salud y el manto de un perro concreto dependen de sus padres, de su línea y de su crianza, no solo del tipo al que pertenece.
Fuentes. Australian Labradoodle Association, «Parent Breeds». Australian Labradoodle Association of America, «Breed Standard». Goldendoodle Association of North America, «Goldendoodle Breed Standard». Veterinary Genetics Laboratory, Universidad de California en Davis, «Furnishings and Improper Coat (RSPO2)». Morris Animal Foundation, «Golden Retriever Lifetime Study». Australian Labradoodle Association UK, «Health Testing». Real Sociedad Canina de España, listado de razas.
